¿Qué documentación puedo pedir antes de comprar una casa?

Si quieres comprar un piso y te asaltan dudas sobre la legalidad de la vivienda, lo más aconsejable es pedir al vendedor toda la documentación de la casa. Así lo aconseja el Ministerio de Fomento en su guía de recomendaciones para una compra segura. De esta manera podrás saber si la finca tiene o no cargas, hipotecas o si presenta problemas con los suministros de servicios básicos, entre otros. Éstos son los documentos que puedes pedir antes de firmar la compraventa:

-. Licencia de obras y certificación del técnico sobre la adecuación del edificio a la licencia concedida y al proyecto aprobado por el Ayuntamiento.

-. Licencia de primera ocupación del edificio, cédula de habitabilidad u otras autorizaciones administrativas que establezcan que según la ley la vivienda es habitable.

-. Boletines de las empresas suministradoras de servicios (electricidad, agua, gas y, opcionalmente, también teléfono)

-. Inscripción en el Registro de la Propiedad de la edificación (si se trata de una obra nueva), así como la existencia del seguro previsto por la Ley contra defectos o vicios ocultos en la construcción.

-. Certificado del Registro de la Propiedad sobre la situación jurídica de la vivienda.

-. Estatutos de la Comunidad (o inscripción en el Registro de la Propiedad de la escritura de obra nueva terminada y de la división horizontal).

En caso de obra nueva:

Si la vivienda que queremos comprar es de nueva construcción, podemos pedirle al promotor un Certificado del Registro Mercantil que acredite la existencia de la sociedad,  además de otros datos como  los administradores y/o apoderados, el domicilio social, el NIF… también debemos revisar que no exista anotación de procedimiento concursal, y una declaración sobre la inexistencia de reclamaciones, litigios o cualquier contingencia que pudiera afectar a la promoción.

En el caso de vivienda usada:

En caso de que el piso o casa que estemos interesados en comprar sea una vivienda usada, podemos pedir al vendedor el recibo de la última anualidad del IBI, una certificación firmada por el presidente de la comunidad de propietarios con el visto bueno del secretario del edificio que dé cuenta de que la vivienda está al corriente de todos los pagos, así como una manifestación formal y en documento público de que no existen contratos de alquiler constituidos sobre la vivienda.