Obras en casa ¿qué préstamo puedo pedir?

Con la llegada del buen tiempo, muchos se animan a realizar reformas en casa. Pintar, arreglar el baño, darle un aire nuevo a la cocina… Lo cierto es que en primavera y verano las obras molestan menos, pues se puede abrir puertas y ventanas, suele haber menos vecinos (por lo que también se molesta menos) y, además, con las vacaciones y los días más largos solemos tener más tiempo libre. Sin embargo, no siempre coinciden estos meses del año con un buen momento de nuestra economía. Si se da esta situación, es importante tener en cuenta que la mayoría de bancos cuenta con líneas de crédito específicas para obras y reformas en casa. Repasamos en qué consisten:

-. ¿Cómo son los préstamos para realizar reformas en casa?

Lo cierto es que si queremos hacer una reforma en nuestro hogar tenemos dos opciones: pedir un préstamo al consumo normal o optar por una línea específica para este fin, ya que muchas entidades disponen de ellas. ¿Cuáles son sus características? La financiación que podemos pedir suele oscilar entre los 3.000 euros (cantidad mínima) y los 60.000 (importe máximo), aunque las cifras exactas dependerán de cada banco. Los plazos de amortización, por su parte, van desde los cinco hasta los quince años como norma general. En lo referente al tipo de interés, éste acostumbra a moverse entre un 4 y un 7% y muchos de ellos no incluyen comisión. En caso de hacerlo, lo más probable es que se sitúe, como máximo, en un 1% y que se incluya en el momento de la apertura del préstamo. Por eso, puede resultar interesante hablar primero con nuestro banco para informarnos de las condiciones de sus líneas de crédito para reformas domésticas y luego pedir información en otras entidades para comparar.

-. ¿Qué requisitos debo cumplir?

En general, no hay que cumplir unos requisitos diferentes de los que nos pediría cualquier banco para optar a un crédito al consumo. Es probable que nuestro banco analice nuestro historial, si tenemos otros créditos, si existen pagos pendientes, antecedentes de morosidad… y en función de todo ello nos proponga un determinado crédito u otro. Si acudimos a un banco con el que no solemos trabajar, es posible que nos pidan más documentación, pero podemos beneficiarnos de ofertas reservadas para clientes nuevos. También es probable que estas mejores condiciones (por ejemplo, en el tipo de interés) impliquen operar más con la entidad, ya sea domiciliando la nómina, domiciliando recibos, etc.