Una piscina comunitaria implica gastos y obligaciones

Piscina comunitaria: normativa, ventajas e inconvenientes

Uno de los elementos más demandados y deseados cuando se busca vivienda es la piscina, lo que no es de extrañar, ya que es uno de los equipamientos que más se disfrutan durante los meses de calor. Si se trata de una casa individual o un chalet, ésta no conllevará mayores problemas, más allá de los gastos o las reformas que queramos hacer en ella.

Sin embargo, si nos decidimos por una casa adosada o un bloque con piscina comunitaria, debemos considerar una serie de elementos, como el sobrecoste (la cuota de la comunidad puede crecer de forma exponencial) y los problemas de convivencia que puede conllevar. Éstos son algunos aspectos a tener en cuenta antes de decidirse por una vivienda con piscina comunitaria:

Normativa y Socorrista:

Cada Comunidad Autónoma tiene su propia normativa en lo referente a las piscina comunitarias privadas. Además, habría que añadirle lo que establezcan sobre este tema las ordenanzas municipales de nuestra ciudad. Así, dependiendo del número de viviendas, del tamaño de la piscina y de su profundidad, en algunas comunidades autónomas es obligatorio contratar a un socorrista, algo que puede encarecer notablemente el coste de la cuota de la comunidad.

Seguro de Responsabilidad Civil:

Aunque no siempre es obligatorio, es aconsejable contratar un seguro de responsabilidad civil que cubra daños y posibles accidentes en la piscina y su recinto.

Normativa de uso interna:

Además, la comunidad deberá redactar unas normas internas que deberán colgarse en un lugar visible del recinto de la piscina. En este documento deben recogerse aspectos como el horario de apertura y cierre, la vestimenta autorizada, las actividades prohibidas (como tirarse al agua de cabeza o no ducharse antes de entrar en la piscina) y el aforo máximo permitido.

Mantenimiento y seguridad:

Éste es otro de los puntos que pueden encarecer la cuota de la comunidad, ya que nuestra piscina deberá ser revisada y puesta a punto cada año antes de su apertura, a lo que habrá que sumar los posibles daños y averías a reparar durante la temporada de verano. La normativa de la Comunidad de Madrid, por ejemplo, establece que una persona técnicamente capacitada sea responsable del correcto funcionamiento de la instalación, que exista un Libro de Registro Oficial, a disposición de los usuarios, donde se anoten dos veces al día datos como el PH, el desinfectante utilizado, la lectura del contador de agua depurada, etcétera. Además, según la misma normativa, hay que depurar el agua de los vasos a diario y de forma continua al menos durante el horario de apertura, con los procedimientos adecuados, tener los puntos de sistema de aspiración por fondo, si los hay, debidamente protegidos para evitar accidentes.

Mantenimiento fuera de temporada:

Aunque la piscina no esté funcionando no podemos obviar su mantenimiento. Sobre este tema, la normativa de la Comunidad de Madrid establece que, cuando la piscina no esté en funcionamiento, el vaso tiene que estar cubierto o vallado para evitar que se estropee y que alguien pueda caerse en él. Además, es obligatorio vaciar los vasos totalmente al menos una vez en la temporada.