Cómo entender el contrato de tu hipoteca

Si vas a firmar una hipoteca, es posible que andes un poco mareado entre tantas cláusulas, cifras y tecnicismos. Es algo normal, pero a menudo preocupa a los firmantes, ya que los casos de cláusulas abusivas han generado un gran malestar en la ciudadanía en los últimos años. Te contamos algunos puntos básicos para entender el contrato de tu hipoteca y evitar sorpresas:

-. Estructura del contrato hipotecario

Normalmente, un contrato de préstamo hipotecario cuenta con una estructura muy similar sea cual sea la entidad bancaria a la que pertenezca. Este formato se suele dividir en tres áreas diferenciadas:

  • Cláusulas financieras.- Llamamos cláusulas financieras a las que regulan la parte puramente económica del contrato. Es decir, las que acotan la cantidad que se entrega por parte del banco, el plazo del hipotecado para devolver el dinero, los períodos de pago,  el tiempo destinado a la amortización, los intereses, etc. Esta parte del contrato, por lo tanto, es muy importante y conviene leerla con detenimiento.
  • Cláusulas no financieras.– Son las que se encargan de definir la garantía de devolución del préstamo en caso de incumplimiento de pago. Es decir, este tipo de cláusulas suelen regular la constitución de una obligación real (la hipoteca) sobre un inmueble (vivienda, local, garaje…). Como en el caso anterior, es una parte fundamental del contrato que debemos estudiar minuciosamente.
  • Advertencias notariales.– Al final de las escrituras de hipoteca siempre figuran unos párrafos dedicados a las advertencias que debe hacer el Notario en relación a la transparencia de las condiciones financieras en préstamos hipotecarios y sobre condiciones generales de la contratación. Suele ser una parte estandarizada del contrato y, aunque puede ser útil, no resulta tan determinante para el firmante como los dos apartados anteriores.

-. Cláusulas abusivas ¿cómo detectarlas?

Uno de los miedos de muchos firmantes de una hipoteca es estar aceptando, sin quererlo, cláusulas abusivas contenidas en el contrato. Para detectarlas es importante tener en cuenta algunos aspectos:

  • Atención al apartado de cláusulas financieras: la mayoría de cláusulas consideradas abusivas (como la cláusula suelo o la cláusula 360/365 suelen estar contenidas en la primera parte del contrato hipotecario, la referente a las cláusulas financieras).
  • Pueden estar contenidas en la tercera cláusula financiera: si crees que tu banco ha podido añadir una de estas cláusulas, presta atención a la primera parte del contrato, pero muy especialmente, a la cláusula TERCERA del documento. Es la que suele regular los intereses que se pagan al banco por el dinero prestado, así como las condiciones de estos intereses. Aquí también podemos encontrar la cláusula de redondeo al alza, una disposición que suele beneficiar al banco y que si conocemos y detectamos podemos renegociar.

-. Ante la duda, consulta a un especialista

Si a pesar de estos consejos, sigues teniendo dudas y preguntas respecto al contrato hipotecario, antes de firmar consulta a un especialista (un abogado, un economista…). De esta manera, evitarás problemas posteriores. También puedes consultar al propio notario si lo consideras oportuno antes de la firma.