¿Sin aire acondicionado en casa? Alternativas para estar frescos

Con los calores del verano, el aire acondicionado parece la única opción para resistir las elevadas temperaturas y estar cómodos y a gusto en el hogar. Sin embargo, no siempre queremos (o podemos) realizar la inversión que supone instalar climatización permanente en casa. En estos casos, existen soluciones prácticas que pueden ayudarnos a resistir el verano, a estar frescos y a no gastar mucho. Estas son algunas de ellas:

-. Aire acondicionado portátil

Es una alternativa práctica al aire acondicionado convencional. No requiere instalación, más allá de una salida de aire, y permite moverlo por toda la casa en función de las necesidades que tengamos. Así, por ejemplo, podemos usarlo en el salón o el comedor durante el día y en la habitación por la noche. El problema es que no resulta tan económico como otras opciones y que es menos práctico.

-. Ventiladores

Son un clásico cuando el calor aprieta y lo cierto es que  permiten salir del apuro cuando los termómetros suben. Debemos comprarlos eligiendo el diámetro en función del tamaño de la habitación para asegurarnos que tendremos suficiente. También hay que tener en cuenta que, cuantas más aspas tenga un ventilador, más aire moverá. Actualmente, pueden encontrarse también ventiladores con depósitos para agua y hielo, que proporcionan un aire más frío.

-. Ventilar cuando sea posible

Otra forma para bajar unos grados la temperatura de una vivienda es abrir puertas y ventanas cuando se esconde el sol y los termómetros descienden. Aprovechar las horas de la noche y la madrugada, que suelen ser las más frías, para ventilar el habitáculo es una buena idea cuando el calor aprieta. Eso sí, hay que cerrar en cuanto empieza a salir el sol.

-. Bajar las persianas durante el día

Evitar que entre sol en casa durante las horas centrales del día es otro recurso imprescindible en verano. Conviene bajar las persianas y cerrar bien puertas y ventanas cuando haya más insolación para asegurarnos de que este calor no penetre en el hogar.

-. Evitar las luces si no es necesario y no usar el horno ni otras fuentes de calor

Para evitar el calor en casa, los expertos recomiendan no encender luces si no es necesario. Son meses en los que se disfruta de mucha luz natural y, por lo tanto, es probable que no necesitemos encender lámparas o focos que contribuyen a generar más calor (especialmente si no usamos bombillas LED, que son más frías). También debemos huir del horno,  un electrodoméstico que genera mucha calor. Si queremos hacer un bizcocho o similar, siempre podemos recurrir al microondas, que cuece en menos tiempo y sin producir calor en la cocina.