10 cosas que no sabías de la VPO

La Vivienda de Protección Oficial (VPO) es un tipo de vivienda con un precio limitada y parcialmente subvencionada por la administración. Hasta aquí nada nuevo, ¿verdad? Sin embargo, este tipo de vivienda sigue generando muchas dudas y cuestiones. En este artículo, te contamos 10 cosas que quizás no sabías sobre los pisos protegidos:

1.) Su objetivo, vivienda digna para todos:

El objetivo de la VPO es favorecer que los ciudadanos con rentas más bajas puedan adquirir o arrendar viviendas dignas y adecuadas a unos precios asequibles a sus posibilidades..

2.) En España su regulación depende de cada comunidad:

En España no existe un régimen uniforme en todo el territorio nacional sobre vivienda de protección oficial. Cada Comunidad Autónoma tiene su propia legislación al respecto, por lo que las condiciones y parámetros establecidos en una, pueden no ser los mismos que en otra. Si quieres comprar, alquilar o vender un piso de VPO infórmate en la oficina de vivienda de tu comunidad.

3.) El constructor también se beneficia

Tendemos a pensar que el constructor o promotor no suele obtener mucho beneficio de la construcción de viviendas sociales. Sin embargo, no siempre es así. De hecho, puede obtenter una  financiación de hasta un 80% del  coste total del proyecto a un tipo de interés bajo. En ocasiones, la administración impone la construcción de vivienda protegida como condición para que el mismo promotor pueda edificar vivienda libre.

4.) ¿Se pueden vender? Sí, pero con condiciones

Al contrario de lo que muchos piensan, los pisos de protección oficial sí pueden venderse siempre y cuando haya transcurrido el tiempo fijado para ello, que suele ser 10 años. Sin embargo, el vendedor no puede fijar libremente el precio y, además, la administración tiene derecho preferente de compra. Si la venta quiere realizarse antes de 10 años, debe pedirse autorización y devolver las subvenciones recibidas por la compra.

5.) Existen tres tipos diferentes de VPO

Aunque se conozca de forma general como VPO a todas las viviendas protegidas, lo cierto es que éstas pueden clasificarse en tres categorías diferentes. Así, hablamos de VPO de Régimen General cuando pueden acceder a ellas los compradores con ingresos equivalentes a 5,5 veces el indicador IPREM o inferiores. En cambio, cuando una promoción se dirige a un público con ingresos todavía más bajos hablamos de VPO de Regimen Especial. En este caso, son viviendas que deben ser destinadas a personas cuyos ingresos sean inferiores a 2,5 veces el indicador IPREM. Finalmente, podemos hablar de una tercera categoría de vivienda social, la VPO de Precio Concertado. Se trata de casas o pisos con un precio fijado y unas determinadas condiciones de financiación.

6.) Cuando se puede pedir su desclasificación

Cuando ha transcurrido un determinado periodo de tiempo se puede pedir que una vivienda sea desclasificada como VPO y quede como una vivienda libre. Sin embargo, las condiciones para ello varían en función del tipo de promoción, de cuándo se construyó y de la legislación de la Comunidad Autónoma. Así, por ejemplo, las viviendas que se acogieron al Real Decreto- Ley 31/1978 es muy probable que pueden ser desclasificadas cuando haya pasado 15 años de su clasificación. En cambio, las que se acogieron al Real Decreto anterior (1968), pueden ser descatalogadas en cualquier momento.

7.) La duración: de 30 a 50 años

Otra de las cuestiones habituales relacionadas con la VPO es cuánto dura el régimen de protección. Lo cierto es que depende del marco normativo al que se acogió en su catalogación y de la legislación aplicable. Sin embargo, podemos decir a grandes rasgos que las viviendas acogidas al Decreto Ley 31/1978 cuentan con una protección pública de 30 años. En cambio, las que se acogieron al Real Decreto 2114/1968 tienen una duración de 50 años.

8.) Alquiler, sí. Pero con unas normas

Sí, es posible poner en alquiler una vivienda de VPO. Aunque las condiciones dependerán de la Comunidad Autónoma, el Real Decreto aplicable, si se han obtenido ayudas…

9.) La renta: 2,5 el IPREM

Se utiliza el IPREM (Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples). Se trata de una cifra que cada año establece el Consejo de Ministros en base a la renta mínima y que sirve, entre otros, para la concesión de ayudas y subvenciones. Así, por ejemplo para acceder a un piso protegido, la unidad familiar no puede exceder en 2,5 veces el IPREM.

10.) El sorteo, para asegurar una asignación justa

Cuando el número de solicitantes de vivienda supera al de pisos protegidos, la administración suele realizar un sorteo para garantizar un proceso de asignación justo y transparente.